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Respuestas 1
Salmos127:3-5
He aquí, herencia de Jehová son los hijos;
Cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del
valiente, Así son los hijos habidos en la juventud. Bienaventurado el
hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado Cuando
hablare con los enemigos en la puerta.
Salmos139:13-18 Porque tú
formaste mis entrañas; Tú
me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque
formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. No fue
encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado,
Y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión
vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas
cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.
¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán
grande es la suma de ellos! Si los enumero, se multiplican más
que la arena; Despierto, y aún estoy contigo.
Proverbios
24:11-12 Libra a los que son llevados a la muerte; Salva a los que están en peligro de muerte. Porque si dijeres:
Ciertamente no lo supimos,
¿Acaso no lo entenderá el que pesa los corazones? El que mira
por tu alma, él lo conocerá, Y dará al hombre según sus obras.
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Salmos
90:10-12 Los días de nuestra edad son setenta años;
Y si en los más robustos son ochenta años, Con todo, su
fortaleza es molestia y trabajo,
Porque pronto pasan, y volamos. ¿Quién conoce el poder de tu
ira,
Y tu indignación según que debes ser temido? Enséñanos de tal modo a
contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.
Eclesiastés
3:1-8 Todo tiene su tiempo, y
todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer,
y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;
tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de
edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y
tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar
piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo
de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar;
tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de
hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y
tiempo de paz.
Efesios
5:15-20 Mirad, pues, con
diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando
bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis
insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.
No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed
llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y
cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros
corazones; Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre
de nuestro Señor Jesucristo. Someteos los unos a los otros
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Juan 3:16-17 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su
Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna.
Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para
condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
Romanos 5:6-11 Porque Cristo, cuando aún
éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas
morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir
por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo
aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya
justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Porque si
siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo,
mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. Y no sólo
esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro
Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.
1 Juan
4:19 Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.
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Mateo 22:34-40 Entonces los fariseos, oyendo que había
hecho callar a los saduceos, se juntaron a una. Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por
tentarle, diciendo: Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?
Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu
alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos
mandamientos depende toda la ley y los profetas.
Jesús
en el hogar de Simón el fariseo
Lucas 7:36-50 Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él.
Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa. Entonces una
mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; y
estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas
sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los
ungía con el perfume. Cuando vio esto el fariseo que le había convidado,
dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de
mujer es la que le toca, que es pecadora. Entonces respondiendo Jesús,
le dijo: Simón, una
cosa tengo que decirte.
Y él le dijo: Di, Maestro. Un acreedor tenía dos
deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál
de ellos le amará más?
Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le
dijo: Rectamente has
juzgado. Y vuelto a
la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu
casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con
lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. No me diste beso;
mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. No ungiste mi
cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies. Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque
amó mucho; más aquel a quien se le perdona poco, poco ama.
Y a ella le dijo: Tus
pecados te son perdonados.
Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir
entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él dijo a
la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz.
La
preeminencia del amor
1 Corintios
13:1-13 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo
amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios
y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo
amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para
dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser
quemado, y
no tengo amor, de nada me sirve. El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no
es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo
suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas
se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera,
todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se
acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte
conocemos, y en parte profetizamos; más cuando venga lo perfecto,
entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño, hablaba
como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui
hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente;
mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces
conoceré como fui conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y
el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.
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Proverbios
11:13
Donde no hay dirección sabia, caerá
el pueblo; Mas en la multitud de
consejeros hay seguridad.
Proverbios
20:19 El que anda en chismes
descubre el secreto; No te
entremetas, pues, con el suelto de lengua.
La lengua
Santiago
3:1-12
Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo
que recibiremos mayor condenación. Porque todos ofendemos muchas veces.
Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de
refrenar todo el cuerpo. He aquí nosotros ponemos freno en la boca de
los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo.
Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos
vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las
gobierna quiere. Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se
jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño
fuego! Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está
puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo,
e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno. Porque toda naturaleza
de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; pero
ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.
Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los
hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca
proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.
¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga?
Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid
higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.
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Santiago
2:12-13
Así hablad, y así haced, como los que
habéis de ser juzgados por la ley de la libertad. Porque juicio sin
misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la
misericordia triunfa sobre el juicio.
Mateo
5:7
Bienaventurados los
misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Colosenses
3:12-17
Vestíos, pues, como escogidos de Dios,
santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad,
de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos
unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que
Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas
cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Y la paz de Dios
gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en
un solo cuerpo; y sed agradecidos. La palabra de Cristo more en
abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda
sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos
e himnos y cánticos espirituales. Y todo lo que hacéis, sea de palabra
o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a
Dios Padre por medio de él.
Respuestas 7
Proverbios 22:6
Instruye al niño en su camino,
Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
Proverbios 23:13-14
No rehúses corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morirá. Lo castigarás con
vara, Y librarás su alma del Seól.
Efesios 6:4
vosotros, padres, no provoquéis a
ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del
Señor.
Respuestas 8
Juan 14:27
La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.
No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
Filipenses
4:4-9
Regocijaos en el Señor
siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!
Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está
cerca. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras
peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de
gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará
vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
En esto pensad
Por lo demás, hermanos,
todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo
puro, todo lo
amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud
alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.
Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto
haced; y el Dios de paz estará con vosotros.
1 Pedro 5:7echando
toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Respuestas 9
La
unidad del Espíritu
Efesios
4 Yo pues, preso en
el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que
fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con
paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad
del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como
fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación;
un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es
sobre todos, y por todos, y en todos. Pero a cada uno de nosotros fue
dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por lo cual
dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio
dones a los hombres. Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también
había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que
descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos
para llenarlo todo. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros,
profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de
perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la
edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad
de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la
medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos
niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por
estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las
artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en
todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el
cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se
ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su
crecimiento para ir edificándose en amor.
La
nueva vida en Cristo
Esto, pues, digo y requiero
en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la
vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de
la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su
corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se
entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.
Más vosotros no habéis aprendido así a Cristo, si en verdad le habéis
oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en
Jesús. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo
hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en
el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según
Dios en la justicia y santidad de la verdad. Por lo cual, desechando la
mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros
los unos de los otros. Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol
sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo. El que hurtaba, no hurte
más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que
tenga qué compartir con el que padece necesidad. Ninguna palabra
corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la
necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Y no
contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados
para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo,
ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos
con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también
os perdonó a vosotros en Cristo.
Filipenses
2
Humillación y exaltación de Cristo
Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo
de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si
alguna misericordia, completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el
mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. Nada hagáis por
contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno
a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo
propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en
vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo
en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que
aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho
semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo,
haciéndose
obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un
nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están
en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua
confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Luminares en el mundo
Por tanto, amados míos,
como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino
mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y
temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como
el hacer, por su buena voluntad. Haced todo sin murmuraciones y
contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios
sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la
cual resplandecéis como luminares en el mundo;
asidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda
gloriarme de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado. Y
aunque sea derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de
vuestra fe, me gozo y regocijo con todos vosotros. Y asimismo gozaos y
regocijaos también vosotros conmigo.
Timoteo y Epafrodito
Espero en el Señor Jesús
enviaros pronto a Timoteo, para que yo también esté de buen ánimo al
saber de vuestro estado; pues a ninguno tengo del mismo ánimo, y que
tan sinceramente se interese por vosotros. Porque todos buscan lo suyo
propio, no lo que es de Cristo Jesús. Pero ya conocéis los méritos de
él, que como hijo a padre ha servido conmigo en el evangelio. Así que a
éste espero enviaros, luego que yo vea cómo van mis asuntos; y confío
en el Señor que yo también iré pronto a vosotros. Más tuve por
necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de
milicia, vuestro mensajero, y ministrador de mis necesidades; porque él
tenía gran deseo de veros a todos vosotros, y gravemente se angustió
porque habíais oído que había enfermado. Pues en verdad estuvo enfermo,
a punto de morir; pero Dios tuvo misericordia de él, y no solamente de
él, sino también de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza.
Así que le envío con mayor solicitud, para que al verle de nuevo, os
gocéis, y yo esté con menos tristeza. Recibidle, pues, en el Señor,
con todo gozo, y tened en estima a los que son como él; porque por la
obra de Cristo estuvo próximo a la muerte, exponiendo su vida para
suplir lo que faltaba en vuestro servicio por mí.
Tito
3:9-11 Pero evita las cuestiones
necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley;
porque son vanas y sin provecho. Al hombre que
cause divisiones, después de una y otra amonestación
deséchalo, sabiendo que el tal se ha pervertido, y
peca y está condenado por su propio juicio.
Respuestas 10
Malaquías
2:13-16
Y esta otra vez haréis cubrir el altar
de Jehová de lágrimas, de llanto, y de clamor; así que no miraré más a
la ofrenda, para aceptarla con gusto de vuestra mano. Mas diréis: ¿Por
qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud,
contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de
tu pacto. ¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y
por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. Guardaos, pues,
en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra
juventud. Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el
repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Jehová de los
ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales.
Jesús enseña sobre el divorcio
(Mr.
10. 1-12;
Lc. 16. 18)
Mateo
19:1-12
Aconteció que cuando Jesús
terminó estas pal
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