Te
acordarás
de las
sombras
que
proyectábamos
juntos;
de los
besos y
los
sustos
que
pasamos
en tu
alcoba.
¿Te
acuerdas
la
cantimplora
que
rompiste
en mi
cabeza
cuando
mis
manos
inquietas
resbalaron
sin
control
por las
partes
que el
pudor
cubre
con
delicadeza.
¿Recuerdas
que fue
en el
patio
de tu
casa,
bajo un
pomo,
cuando a
escondidas
de todos
me diste
el
primer
abrazo?
Allí
tuvimos
un rato
de
inolvidable
placer,
cuando
me diste
a beber
la dulce
miel de
tu boca,
y te
quitaste
la ropa
para
enseñarme
a
querer.
A pesar
de que
no fui
propietario
de tu
cuerpo
fui
dueño de
muchos
besos
que
nacieron
para mí.
Y por
más que
prometí
no tocar
ni con
la vista
lo
ajeno,
ya ves
chiquita,
cómo te
amé,
pues ya
sabes,
las
cosas no
son de
nadie:
son del
que las
necesita.
Nota.
Esto no
es para
tomárselo
muy en
serio.
No es
más que
un
poemita
relamido
para
sacarle
un poco
de filo
al tedio
de
vivir.
Un poco
de humor
nunca
cae mal,
pero el
humor
pendenciero
acaba
siendo
enemigo
del buen
arte. Lo
publico
como un
guiño
especial
para un
amigo:
Joel
Torres.
Y lo
hago
porque
después
de
habérselo
dado a
conocer,
más de
una vez
me lo ha
mencionado
con
cariño.
Ah, y no
parte de
un hecho
real, es
pura
imaginación.
A San
José de las Matas
Patricio García P.
Si alguna
vez has soñado
Con llegar
al paraíso
sin que Dios
te dé permiso
por ser un
lugar sagrado;
si el calor
te ha maltratado
basta ya de
peroratas,
que entre
acordes de bachatas
y un olor a
primavera
el paraíso
te espera
en San José
de las Matas.
Si te place
la frescura
natural del
arroyuelo;
si has
nacido en otro suelo
donde es la
luz menos pura.
Si vives en
la llanura
o en
regiones menos gratas;
si sientes
no te aclimatas
de otra zona
a los rigores,
ven pronto,
no te demores
a San José
de las Matas.
Aquí tendrás
el concierto
de las aves
montoneras
que entre
las nubes viajeras
vuelan bajo
el cielo abierto.
Vendrás a
seguro puerto,
no en
bajeles ni en fragatas…
Las tarifas
son baratas
para bien de
tus bolsillos.
Todo es
plácido y sencillo
en San José
de las Matas.
De seguro
que has soñado
con subir
por las colinas,
donde las
blancas neblinas
tienden su
manto delgado.
Y allí en el
monte internado
disfrutar de
las sonatas
de las aves,
siempre gratas
al oído del
viajero.
Ven si eres
aventurero
a San José
de las Matas.
Si vienes en
primavera
verás
cubrirse de flores
con variedad
de colores
toda la
extensión matera.
En medio de
la pradera,
bajo las
tupidas matas,
gozarás las
serenatas
de la brisa
en el palmar…
Ven, no te
hagas esperar
a San José
de las Matas.
Del mar y sus pasiones
Cual radiante
cielo
Que
envuelve las costas
Con
tu azul profundo
Que
acerca el horizonte
De
un amor nocturno
De
dos almas imponentes
Que
se encuentran
En
abismos diferentes.
El
alba fue testigo
De
aquel ocaso
Que
produjo tu paso,
Por
el paraíso de un abrazo
Furtivo y apasionante
Que
impregno de fuego
Ardiente a los
corales
Que
emergen en costas pacientes
Lejanas y altivas, cual ola
Que
abraza la superficie efímera
De
una ansiada playa.
Josefina Aracena
Finita
“Belleza
de absoluta”
Ilusión
de una verdad creada
Belleza
sofisticada,
Que
ilumina con su frialdad mi cara
Lentejuelas de un traje de temporada
Justo a
la medida deseada
Te
adhieres a mi cuerpo como el rió al agua
***
El candor
de tu mirada me traslada
A esa
temporada ya pasada
Donde
vestía tu hermosa gala.
Fina
02/11/05
Así eres Tú
Eres la luz que ilumina mi
mundo
las manos que sostienen mi
alma
la fe que impulsa mis latidos
el aire que respiro
eres la expresión del
verdadero
y puro amor
eres el camino real que llega
directo al corazón
eres la sombra del valle
eres la altura en las
montanas
eres el pasto de la tierra
eres el pan nutriente de vida
eres energía y materia viva
eres el espíritu divino
cuan grandiosa y bella
es tu obra, gracias por
manifestarte en todo lo
existente
por ser el oasis que calma
la sed y llena la vasija
de luz y paz.
09/05/07
Fina
El
secreto de la lluvia
La
lluvia desborda los ríos,
cuando
viste la tierra que piso,
moja las
huellas del ayer,
refresca
el presente
y
reafirma el futuro
Lluvia
constante y perenne
que
alivia el calor del paraíso tropical
de este
continente
Al
levantarse el día suena una melodía
que
desde ayer se oía,
solo que
la tarde la absorbía
y la
negrura de la noche nos nublo
la vista
y ensordeció nuestros sentidos,
negándonos su sonido.
Es un
sonido suave, chispeante y decido
con el
cual se puede escuchar la sabiduría
del
universo y sus requisitos.
Detente
un instante y escucha su sonido
en ese
momento la lluvia susurrará el secreto
en tu
oídos,
mas
tarde despertará
y
vivirás el presente en la eternidad.
31/05/07
Josefina Aracena
Finita
SAN JOSÉ DE LAS MATAS
Con expresión sencilla, humilde y llana,
tal como fluye y mana
el agua de un agreste manantial
que brota en una escarpada serranía
va a correr entre la selva umbría
así mi canto rústico será.
***
Y cantaré a Las Matas, a La Sierra
a la bendita tierra
que tiene por patrón a San José
cuyo divino influjo soberano
palpita en el ambiente puro y sano
de este tranquilo y apartado Edén.
***
A la entrada se extiende la avenida
dando alegre acogida
al viajero que arriba a esta región
en busca de salud y reposo
y en que expende un paisaje luminoso,
amplio, abierto, soberbio, encantador.
***
Tras la jornada recia y peligrosa
la ruta fatigosa
termina frente a un árbol secular
patriarca de una selva ya extinguida
que hoy da la sombra de su copa erguida
a una mansión de aspecto señorial.
***
Mansión en la que reinan, soberanas,
las virtudes cristianas,
la nobleza, la hidalguía, el amor.
Al calor de este hogar crecen hermosas,
inteligentes, puras, candorosas,
tres niñas que embellecen la mansión.
Y después, el poblado legendario
Que ofrece hospitalario
Al cansado viajero su frescor.
Tienen sus moradores “don de gente”
Yen su trato sencillo y atrayente
Revelan la bondad del corazón.
***
Agrestes, escarpadas, pintorescas
son sus montañas frescas
venero de salud, de dicha y de paz.
Sobre el tapiz de las floridas gramas
alzan los pinos sus gentiles ramas
que a confundir con las nubes van.
***
Cual guerreros de líricos plumajes
los pinos sus ramajes ostentan
con prestancia señorial.
Son guardianes de honor del patrio suelo,
fue siempre en sus montañas donde el cielo
un refugio brindó a la libertad.
***
Qué nobles son los pinos! Tienen alma.
Cuanto ansiosos de calma
a su sombra venísmola a buscar
con sus ramas inquietas y sonantes,
sus venerables troncos arrogantes
y su mullido césped nos la dan.
***
Y nos dan con su aroma vigoroso
a la vez que el reposo
un bienestar que nos acerca a Dios
y en el íntimo coloquio peregrino
surge un concierto armónico, divino,
de cánticos, susurros y oración.
***
Y cuando el aura de radiantes ondas
penetra entre sus frondas,
que son como las cuerdas de un laúd,
rumores y destellos argentinos,
donde palpita el alma de los pinos,
nos dan un ambiente de armonía y luz.
Trina Moya de Vásquez
San José de las Matas, Septiembre 1928
SAN JOSÉ DE LAS MATAS
Paisajes de emoción y de hermosura
los altos pinos, la montaña inmensa,
y los arroyos, de frescura intensa,
que inundan, murmurando, la llanura.
***
De la vida se siente la dulzura,
en las frescas mañanas diamantinas,
y los pinos, en charlas argentinas,
pregonan su esplendor desde la altura.
***
¡Recóndito lugar! tu sitio aleja
el falso bienestar, no se refleja
la menor inquietud, ni te importuna.
***
El recuerdo tenaz de alguna ingrata,
escuchando la dulce serenata,
cuando el pinar se besa con la Luna.
M. ALFARO REYES

|
Infancia
A mi hermano G.G.P. con quien compartí intensamente
mi
infancia
PGP
Mi infancia
verdecida con hojas de palmeras
un buen día partió
dejando tras sus pasos
retazos de
canciones, lentas nubes viajeras,
caminos
retorcidos, espléndidos ocasos.
Eran tiempos de
alegres travesuras y ensueños,
de alegres
sumersiones en el vientre del río.
Sin reloj
apremiante, sin tensiones ni empeños,
nuestro tiempo era
el centro de su propio albedrío.
Desde todos los
ángulos nos rodeaba la magia
inundando el
instante de dulzura apacible.
Una broma, la risa
que se expande y contagia…
y estallaba en
tumulto la algazara terrible.
Ardían de
entusiasmos las manos bulliciosas.
El caballo de palo
y el carro de madera,
las yerbas que
orillaban las veredas terrosas:
todo se traducía
en dicha verdadera.
La pizarra del
cielo con sus trazos confusos
nos brindaba su
alta lección de fantasía:
en ella
contemplaban nuestros ojos ilusos
objetos y
paisajes: cuanto en el mundo había.
Las rojas amapolas
de fuego incandescente
incendiaban las
anchas praderas, y los pinos
barrían las
telarañas de un cielo refulgente
y aromaban los
altos parajes campesinos.
Bajo el fraterno
amparo de una ingente cabirma
colgábamos el ocio
de los primeros años.
Allí estampaba el
viento su alegórica firma
y anidaban felices
los pájaros huraños.
En los días
estivales de enardecido sol,
al cruzar el
arroyo, en la empinada cuesta,
los deliciosos
mangos ofertaban su alcohol
y toda la campiña
se llenaba de fiesta.
En la orilla
delgada del arroyo bullente
levantaba el
yagrumo su turgencia vital.
Más allá la
tersura de la fría corriente
y el espejo
danzante copiando el cafetal.
Oh niñez donde el
mundo en el puño cabía,
y todo el universo
lo cubría la mirada.
Todo estaba a la
altura de nuestra fantasía.
Todo era bello y
simple como una llamarada.
Dolor
ancestral
Larga
tristeza mía que vienes de muy lejos,
atravesando
edades pedregosas y oscuras.
Tus caminos
se pierden en las negras honduras
de una raza
que arrastra sufrimientos añejos.
En mis
viejas raíces hay un barco negrero
con su carga
infalible de dolor ancestral,
y un sufrido
aborigen sometido al misal
(catecismo
de horrores de un cura doctrinero).
En mi sangre
resuenan los ecos victoriosos
de la espada
homicida que empuñó el invasor,
y el grito
que precede al último estertor
de los
cuerpos hundidos en los fríos calabozos.
Soy el
triste residuo de una antigua ecuación.
Por mí pasa
una larga caravana de muerte.
El dolor del
vencido sobre mí se revierte.
Indios y
negros pasan en mortal procesión.
La historia
me fue dando los rostros verdaderos.
También supe
de tantos que un día se sentaron
en el cómodo
asiento de los que claudicaron.
Mis pies van
tras las huellas de aquellos, los
primeros.
El siglo
diecinueve corría tras su mitad
cuando
surgió la chispa con pretensión de
hoguera.
El
patriotismo entonces nos dio su flor
primera,
pero había
demasiado yerbajo en la heredad.
Hemos tenido
breves alturas, y caídas
prolongadas
y bruscas en nuestro andar a tientas.
Nunca faltó
un Mesías que ordeñara las rentas,
ni un
retórico al uso, ni estrategias
suicidas.
Hasta aquí
hemos llegado desolados y oscuros,
fatigados
los ojos por el polvo y el sol,
a pesar de
la euforia que produce el alcohol
nuestros
pasos son lentos y altos son estos
muros.
Del héroe
reprimido, del mártir desterrado,
del que
acabó rendido bajo el mortal acero
soy por
savia y raíz legítimo heredero,
y recojo en
mi sangre su precioso legado.
Y esta
antigua tristeza, que es de los
perdedores,
que el
mártir y el vencido conocieron muy bien
ha de tener
un día su luminoso amén,
su
clausurada puerta, sus olvidadas flores.
Así el
mártir, el triste, el paria, el
expatriado
alcanzarán
su digna preeminencia y honor;
y en los
etéreos mundos el héroe fundador
tendrá el
goce tardío de ser justificado.
Y los que
llevan dentro sangre de muchedumbre,
eternos
excluidos del oficial alpiste
(herederos
del paria, del burlado y del triste)
tendrán su
hora cero de odiosa servidumbre.
Porque
habrán conquistado por acción y
conciencia
el eje en
que descansa la opresiva estructura;
y serán
carne y sangre de su legislatura,
y tendrán la
mirada llena de fluorescencia.
Patricio
García P.
San José de las
Matas, 2009 – 2010
SAN JOSÉ DE LAS MATAS
Si quieres regalarte con la opulencia
del país al que Natura prodigó sus galas
ven a gozar la hermosura
con que esta tierra es pródiga en belleza
y hay que admirarla.
***
Tierra bella y seductora
que derramas tus encantos
voy a dedicarte un canto,
pues tu belleza enamora.
***
San José de las Matas
es un pueblecito muy simpático
cerca del poblado de Jánico
con una témpera excelente
y sus moradores gente complaciente.
***
Siempre que contemplo tus bellos pinares
siempre que veo esos grandes valles
no me canso de admirarles
y hay que siempre recordarles.
***
La naturaleza prodigó sus galas
sus paisajes son de gran belleza
en pocas partes la naturaleza
se mostró como aquí para admirarla.
***
Aquel que quiera vivir apartado
que de su trabajo se encuentre cansado
aunque aquí viva retirado
se
hallará
de sus penas aliviado.
***
Aquí, en la soledad de los pinares
aspirando de continuo el aire puro
sentirá que el alivio de sus males
es la tranquilidad y no saber del mundo.
***
El carácter del serrano
es bueno y es caritativo
al que llega a esta serranía
lo tratan como si fuera hermano.
***
San José de las Matas
lugar bello,
tus paisajes encantan,
tu clima es muy bueno,
tus aguas sabrosísimas,
viéndote me embeleso
la vida aquí es muy grata.
***
La naturaleza se mostró muy rica
cuanto más y más se admira,
mas uno se extasía
contemplándola las penas se le quitan.
***
De salubridad, belleza y bondad
nadie de esta tierra se debe quejar
cuantos a esta tierra deben venerar
y sus bondades siempre recordar.
***
Quisiera estar alabando
como estoy ahora recordando
a esta tierra brava y fiel,
pues ella ha sabido merecer
que en todo tiempo se la quiera.
TOMAS PASCUAL RODRÍGUEZ
San José de las Matas
|
|
La Navidad y el día
de Pascua
Como todos sabemos, la navidad
es tiempo de gozo, paz, armonía y sobre todo reflexión, es época de fin
de año donde todas las familias o la gran mayoría, se reúnen para
compartir ese grandioso día: La nochebuena, así le llamamos nosotros a
la navidad, que viene celebrando desde tiempo inmemoriales y esta
tradición se lleva a cabo desde ese entonces, pues al llegar todas las
personas se preparan, hacen sus arreglos, pintan su hogar y las demás
cosas como de costumbre y las familias se reúnen ese día que es muy
especial para todos .
Un hecho real que
aconteció el día de noche buena
Llegó ese día tan esperado por
todos, se reunió toda la familia tal y como los habíamos dicho,
celebraron y bailaron, hasta la hora de la cena, mientras empezaban a
cenar, había alguien parado al frente de la casa, estaba lloviendo,
hacia una brisa muy fría, llovía y llovía pero allí estaba, al notar que
nadie le invitó a pasar, se sintió muy triste y destrozado, no tanto por
él, sino por los mismos dijo: su festejo hubiera sido mejor con mi
presencia.
¿Saben quien era? JESÚS, se marchó caminando muy despacio, Con
la cabeza inclinada hacia abajo como una muestra de que estaba muy
triste, pero siguió caminando, camina y camina hasta que la hora de la
cena ya estaba pasando, pues hasta el fin escuchó una voz que decía:
Señor Jesús, estos alimentos que hoy nos ofreces, que hoy gracias a ti
lo conseguimos, bendícelos, te invitamos a entrar a este humilde hogar,
gracias Señor JESÚS por todo lo que nos brinda; esta familia era
diferente a la otra anterior, era pobre y dijo alguien de ellos: JESÚS,
a pesar de que no tenemos mucho, tu eres parte de esta familia, entonces
llegó Jesús a este hogar, y no tuvo que quedarse allí parado frente a
esta casa, sino que entró y dijo: pueden tener todo el dinero del mundo,
todo en abundancia , todo es vanidad, más ustedes no tienen nada de eso
sin embargo están mejores que esos, porque la presencia de Dios esta con
ustedes, Dios está en todo lugar si me llaman ahí estaré, feliz día de
pascua y navidad, que Dios le bendiga.
Autor:
Luís Salcé.
Carta
a mi pueblo San José de las Matas

Querido pueblo: ya sé como estás,
no es necesario preguntártelo, pues te hablo a través de esta carta
porque tengo mucho deseo de conversar contigo, ya sé que eres un pueblo
hermoso, muy bello, con mucha vista y muy prestigiado por los
admiradores tuyos, ya que te visitan de diferentes lugares,
tales como el campo, provincia y del extranjero.
Mi pueblo, yo quiero que tu te
perfiles, que te transforme y con llamas corrijas esos errores que tanto
me afectan a mi como a ti mismo, ya sé que tu puedes ¡claro te daré mi
ayuda y hablaré con los demás para que todos juntos vayamos al compás!
Te hablo al oído a través de las
flores y el aire fresco que tu mismo nos brinda, gozo de tu gran verdor
y con tu aroma que siempre nos llena de fragancia y diferentes olores.
Excelentísimo pueblo, si te
ofendo me disculpa pero ya no aguanto más , lo he pensado y he dado
muchas vueltas para decírtelo, pues hoy me decidí ; sabemos que tu
tienes los mejores ríos de esta zona, tenemos varias presas, ya que
somos del corazón tuyo, que corremos por tus venas, ¿Por qué eres
tan cruel ? y no nos facilitas esas necesidades, te pido por favor
que nos ayude, porque en verdad las necesitamos, perdóname por
haberme expresado de esta manera, pero yo soy tu amigo sincero y te lo
digo frente a frente porque en verdad no nos merecemos esto .
Espero que hayas escuchado mis
palabras y con tu gran razonamiento entiendas el mensaje, te deseo todo
lo mejor del mundo, y sobre todo espero que cambie para el
bienestar de todos.
Te
quiere mucho tu amigo fiel:
Luís
Salcé.
ORGULLO Y HUMILDAD
Por:
Luís Salce
Saliendo Humildad por todo el pueblo caminando,
llevando el mensaje de salvación enfrentando al mundo, sufriendo por
Cristo y por llevar la cruz, la cruz que representa nuestra salvación,
con su gran amor y sencillez vencía los obstáculos y resistía al diablo
estando él firme en el Señor.
Salio un día muy temprano y pasando por un lugar allí
había una vivienda muy lujosa, bonita y muy delicada además había un
joven, este descendía de una familia rica y poderosa, en lo que se puede
llamar poderoso a lo de este mundo o sea a lo material.
Al mirar Humildad esta bella y hermosa casa se detuvo
por un momento y pensó, ¡OH! pero que preciosa casa que Dios de se la
bendiga a su dueño, detenidamente por unos minutos reflexionó que
diferencia hay entre un rico y un pobre, Pues yo con un rancho muy
carcomido y estos con mansiones y muy privilegiado por los demás.
Al Orgullo mirar este pobre hombre parado allá en ese
lugar rápidamente se dirigió hacia donde estaba él y le pregunto ¿Que hace usted
aquí parado a la verja de mi casa? ¿A caso se le perdió algo? El
contesto no solo pensaba. Que Dios te bendiga ja ja usted cree en
Dios ¡Claro que si contesto Humildad! Yo creo en Dios por que el me dio
la vida y mi humilde rancho que lo amo con todo mi corazón y le
agradezco a Dios por todo lo que me has dado.
Humildad salio caminando pero este le dijo de una
forma burlona Dios te bendiga mirando este pobre hombre hacia tras
poniendo la mira fija en él le contesto ¿A caso no conoce Dios tu
corazón, tu mente y como te has hecho rico pero ya que has insistido te
quiero decir algo si me lo permites, de acuerdo dijo Orgullo adelante,
pues que se te grave bien en tu mente y jamás se te olvide.
Todo hombre es como hierba y su grandeza es como la
flor de la hierba, la hierba se seca y la flor se cae pero la palabra
de Dios permanece para siempre y esta es la palabra y es el mensaje que
yo predico…………… si tu supiera quien te esta hablando no actuaría de esta
manera.
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